Aunque mi objetivo sea comprender el amor, y aunque sufra por culpa de los hombres a los que entregue mi corazón, veo que aquellos que tocaron mi alma no consiguieron despertar mi cuerpo, y quienes tocaron mi cuerpo no consiguieron llegar a mi alma.
"Once Minutos, Paulo Cohelo"
Para Química Perfecta.
Hazme caso. Si oyes que el pasado te habla, si sientes que tira de tu espalda y que te pasa los dedos por la columna, lo mejor que puedes hacer, lo único, es correr. - Delirium.
Para Química.

domingo, 29 de septiembre de 2013

Los hijos de ellos. Capitulo 3. Querida prima Aileen.



Mason y Miracle estaban sentados en el columpio del jardín trasero. Miracle sonreía mientras Mason le contaba lo que había hecho en el día. Mason era un chico directo y amable y eso le gustaba mucho de él.

— ¿Pasaría algo malo si te besara?

Miracle trato de no mostrarse sorprendida. ¿Besarse? ¿En ese momento? Ella no sabía que decir. ¿Era Mason merecedor de su primer beso? Se conocían desde hacía bastante tiempo y habían salido dos o tres veces desde entonces pero no lo quería suficiente como para darle el primer beso. Se sentía confundida.

—Yo…
—Shuuu…

Mason coloco su dedo índice en los rosados labios de ella, se acerco lentamente y Miracle se había quedado paralizada, se suponía que tenía que ser romántico… un minuto eso era romántico pero… los labios de Mason estaban cada vez más cerca de los suyos y ya podía sentir el agradable aliento de él…

— ¡Miracle! La tía Collie quiere que entres un momento. —Aileen, la rubia y coqueta prima de Miracle, se asomo en la puerta y sonrió. —Oh, no sabía que interrumpía algo.
Miracle suspiro  y frunció el ceño enojada porque su querida prima siempre llegaba en los momentos que no deseaba. Esa niña era odiosa y malcriada, envidiosa y todo lo que se pudiera decir y por eso no se llevaban bien.
 —Dile que ya voy Aileen.
—Le diré que estás sola con Mason aquí afuera, creo que no le gustara. —grito de nuevo sonriendo con mala intensión. — vamos Miri.
—Vamos adentro, ¿Vale? —Miracle se levanto agarrado la mano de Mason y volteando a ver a su prima— ahí vamos. —ella saco su celular y le envió un mensaje a Gael.

“La querida prima Aileen acaba de hacer acto de presencia, me vio casi dándome un beso con Mason, ven aquí”

Gael apareció tomado de la mano de Claudie y miro a Aileen en la puerta, ella era tan mala que a veces quería golpearla.

— ¿Qué sucede? —le pregunto.
—Nada, la tía Collie llamo a Miracle. No sabía que estaban con Elita la niña feita por aquí.

Claudie bajo la cabeza y soltó la mano de Gael acomodando el pequeño vuelo de su vestido. Gael y Miracle la miraron enojados.

— ¿Qué pasa contigo Aileen? No la llames así, respétala por favor. —dijo Gael enojado.
—Ok. —Aileen le sonrió a Mason.

Miracle, Gael y Claudie entraron a la casa y Aileen detuvo a Mason antes de entrar.

—Más te vale hacer lo que te pedí o te vas a arrepentir.
Mason negó con la cabeza enojado

***

Bellos eran los ojos de aquella princesa Irlandesa que bailaba una pieza de Valls con su padre. La adolescente de catorce años sonreía mientras su padre le hacía dar vueltas y su cabello castaño oscuro y largo ondeaba de un lado a otro. Desde el pie de la escalera Christofer observaba a la bella damita, su rostro estaba serio y era impenetrable pero había alguien que sabía descifrar el rostro de ese pelirrojo que aparentaba tener más edad de la que de verdad tenía.

— ¡Boo!

Amelia la hija de Tom se acerco a su primo y le asusto haciéndolo salir de aquel transe hipnótico que tenía viendo a Giselle.

—Deberías dejar de mirarla tanto, se dará cuenta que está loco de amor por ella. —Canturreo la bella jovencita, rubia. Ella era tan parecida a su padre que se podría decir que eran gemelos, poco era el parecido con su madre.
—No estoy enamorado de ella. —El pelirrojo negó con la cabeza, esa chiquilla de ojos saltones siempre descubría cuando estaba babeando por Giselle.
—Sigue diciéndote eso hasta que lo creas. —sonrío. — A Giselle también le gustas.
Christofer entrecerró los ojos viendo a Amelia. — ¿Qué dices? Es pura mentira tuya.
—Es cierto, ella me lo confeso y se supone que no debo decir nada, pero tú eres mi mejor amigo y ella mi mejor amiga y como los quiero mucho a los dos, se me hace justo que tu sepas que le gustas a ella.
—Eso quiere decir que ella sabe que ella me gusta. —Christofer miro con los ojos bien abiertos a su pequeña prima— no me digas que le dijiste Amelia.
Ella se carcajeo. —Claro que no, no le dije porque quiero que lo hagas tú mismo. Y mira qué bonito, acabas de admitir que te gusta.

Él negó con la cabeza y suspiro sonriendo un poco, era cierto, Amelia era la niña más preciosa del colegio y aunque los hubiesen criado como si fueran primos, no había un lazo sanguíneo que los uniera. Giselle dejo de bailar con Niall y se acerco a donde Amelia y Christofer estaban, tímidamente le sonrío a él.

—Hola. ¿De qué hablan? —pregunto sonriendo.
—De ti. —dijo Amelia antes de que Chris pudiera responder.
— ¿De mí? —Giselle frunció el ceño.
—Christofer quiere bailar contigo.

El joven pelirrojo miro a Amelia casi matándola con los ojos y ella susurro un “Te quiero, ámame” justo en el momento en que se fue corriendo a buscar a su hermana Princerose. Chris le sonrío a Giselle y no le quedo de otra más que bailar con ella ante la vista de todo mundo.

—Mi mamá no deja de mirarnos y sonreír. —dijo ella ruborizada colocando su mano derecha en el omoplato de Chris.
—Desearía que este momento fuera solo de nosotros dos. —susurro al oído de ella mientras una melodía comenzaba a sonar y los pies de ambos comenzaban a moverse.
—Chris, ¿Tú piensas que soy bonita?
¿Qué si lo pensaba? Ella era preciosa y adorable en todos los sentidos. Él se le quedo mirando fijamente sin dejar de moverse al ritmo del Valls.
—Eres la niña más fea que conocí en mi vida. —se rió de ella y observo como ella se detenía y lo miraba con los ojos llorosos, eso rompió su corazón.
— ¿En serio piensas eso? —el puchero a continuación rompió su alma.
—No, no lo pienso, pero es que me parece tonto que lo preguntes, porque sabes que pienso que eres la mujer más hermosa que pueda haber conocido. —sonrío dándole un beso en la mejilla.

Ella pareció aliviada y coloco su cabeza en el hombro del muchacho.

—Por un momento pensé que era cierto.

Él se quedo en silencio y sonrío. Nunca pensaría que aquella dulce niña era fea o tonta, y aunque seguramente  Niall se opusiera a cualquier romance que ellos pudieran tener, a él no le importaba en absoluto.

***

— ¿Qué debo saber? —pregunto Bill mientras entraba en la cocina y veía a su hijo con su maestro de música.

Colin estaba pálido como el papel y Zeke fue quien respondió.

—Bueno señor Kaulitz, que usted tiene un hijo que toca el piano como los Dioses y si sigue así podrá recibir una beca para estudiar en el extranjero es todo. —Zeke sonrío.
—Hijo, pero eso es maravilloso. —sonrío Bill acercándose a su muchacho y besándole la frente— me siento orgulloso de ti pequeño. —miro a Zeke— y a usted le tengo que agradecer que haga que mi hijo se perfeccione cada día.
—No agradezca nada, lo hago con gusto.

Bill salió de la cocina con un vaso de agua en la mano. Colin se puso de espalda colocando sus manos en el mesón y boto todo el aire que estaba conteniendo. ¡Había estado a punto!

—No sé porque le temes tanto a tu padre si se nota que es un buen hombre y te aceptara. —dijo Zeke colocando una mano en la de Colin.
—Porque no puedo, no sé porque no puedo decirle que soy homosexual, tengo miedo. Puedes verlo así ahorita pero jamás ha tenido que pasar por algo como esto.

Al verlo así Zeke le hizo mirarlo directamente a los ojos y lo beso. Fue un beso largo y lleno de sentimientos que hizo que el cuerpo de Colin se quedara en un estado de relajación y suspirara abrazando a su compañero.

—Te amo, te amo con todas mis fuerzas y te prometo que pronto le diremos solo vamos a darle un poco más de tiempo. ¿Sí? —Colin acaricio la mejilla de su chico.
Zeke suspiro asintiendo. —Tiempo es lo que nos sobra, esperare por ti todo lo que sea.
—Así que… se aman. —Miracle entro en la cocina, su rostro estaba serio.
Colin abrió los ojos como platos. —Miri puedo explicártelo yo…
— ¿Qué vas a explicarme? Qué le decías a tu maestro de música que lo amas y que pronto le dirás a todo el mundo lo que ya yo sabía.
—Miri es que yo…—se detuvo procesando lo último que ella había dicho— ¿Me repites lo ultimo?
—Sí, yo ya sabía que eres gay, te vi en un café hace unos meses y estabas muy acaramelado con Zeke y pues no dije nada porque estaba esperando que tú me lo contaras. —sonrió ampliamente.

Colin tenía ganas de llorar, se abrió paso y corrió a abrazar a su hermanita.

—Eres una tonta, casi me infarto de verte allí, pensé que irías a decirle a mamá y a papá.
— ¿Me crees tan mala hermana? Es como si yo me besara con Mason y tú fueras corriendo a decirle a papá, te mataría. —Le beso la frente— puedes contar conmigo, tu secreto está a salvo conmigo hasta que decidas decirle a nuestros padres. —Miro a Zeke— y tú, señor maestro novio de mi hermano, cuidado con hacerle daño a mi bebé. Él tiene una hermanita que lo cuida si le hacen daño  ¿Ok?
Zeke sonrío asintiendo—Entendido Miri, amo a tu hermano y no le haría daño.
—Es lo que espero. —Tomo la mano de su hermano y se acerco a Zeke— tienen mi bendición. —rió alto. — ¡Ah, tengo un cuñado! —Los abrazo a ambos y se aparto. — Es hora de cortar el pastel beibis.







Perdonen que haya tardado mucho en subir pero me desanimo un poco que no comentaran u.u pero bueno, lo comencé y debo terminarlo así que habrá mas capitulos. Espero que les guste y comenten (siento sea cortito) hasta la proxima.

PD: si quieren hacerme preguntas relacionadas a la fic u otras cosas haganlo aquí http://ask.fm/RaibelysMirandaColmenares


 es anonimo :3 también pueden pedirme consejos y asi. 

sábado, 14 de septiembre de 2013

Los hijos de ellos. Capitulo 2. Ellos deben saber que eres...



—Miracle, tu tío Antuan quiere darte un regalo, ve con él. —Bill tenía la ceja alzada mirando a Mason.

Ella se aparto del joven rápidamente y disimulando la pena se acomodo su largo vestido negro.

—Ok papá, pero déjame hablar con Mason un momento. —le dijo mirándolo con los ojos bien abiertos, tratando de decirle que quería que se retirara.
—No, no puede esperar ve con él. —El celoso padres sonrío un poco— luego vienes con tu amigo él no se va —miro al chico— ¿O sí?
—No señor. —Mason estaba notoriamente incomodo.

Miracle quería que la tierra se abriera y se la tragara. ¡Estaba arruinando su momento!

—Cariño, deja a la niña hablar con su amigo… —Collie miro a Mason sonriendo.
—Mason señora, me llamo Mason Woodley y estudio en la misma universidad que su hija. —respondió amablemente.
— ¿Qué estudias? ¿Qué edad tienes? —pregunto Bill viendo el interés de aquel muchacho en su hija pequeña.
—Veinte años señor y estudio Ingeniería Automotriz.
—Bill, mi amor, vamos a ver que quiere mamá, acaba de llamarnos. —Collie lo beso en la mejilla— dejemos a los chicos solos —miro a Miracle y le guiño un ojo— disfruta la fiesta Mason, un placer conocerte, por cierto me llamo Collie Kaulitz.
—El placer fue mío señora Kaulitz. Miracle es idéntica a usted —Mason miro a Bill asintiendo con la cabeza— igual un placer conocerle señor Kaulitz.
—El placer es mío.

A duras penas Collie logro llevarse a su marido y Miracle se sintió un poco mejor, estaba a punto de gritar y mandar todo a la mierda, su padre y esas escenas de celos que tanto odiaba. Volvió su mirada a su guapísimo pretendiente.
 
Mason Woodley
—Lamento la escena que acababas de presenciar, mi padre aun me trata como si fuera una niña. —suspiro— y no lo soy.
—Eres su niña pequeña, lo entiendo. Sí yo tuviera una hija tan bella como tú, créeme que jamás dejaría que nadie se le acercara. —sonrío con sensualidad.
—Oh. —Ella se ruborizo mirando el suelo— gracias.
—No agradezcas. —Él le tomo la mano— tu hermano Gael me invito y no pude negarme, estaba con ganas de llamarte anoche pero pensé que ya estabas dormida.

El corazón de la rubia seguía acelerado y emocionado por aquella confesión. Ella quería tiempo a solas con él porque habían muchas personas allí y deseaba hablar aunque sea un minuto sin ruidos e interrupciones de su padre, y era mejor desaparecer antes de que fuera Noah quien estuviera husmeando a su alrededor mientras hablaba con Mason. Tenía que buscar a Gael para que le hiciera la segunda y poder salir al jardín.

Ella miro a Mason a los ojos.

— ¿Te gustaría ir al jardín?
 
***

Dulce era la mirada de aquella pelinegra de ojos esmeralda que tenia cautivado a Gael Kaulitz. La sonrisa de aquella chica era tan preciosa que lo único que él deseaba hacer era hacerla sonreír eternamente. Claudie era la chica más hermosa que había conocido y no solo porque físicamente era una mujer llena de curvas si no porque era inteligente, sabia y buena persona, cualidades que amaba de una mujer.

—Está linda Gael. —Said, su primo se acerco a él colocándole el brazo derecho sobre el hombro. — No pudiste conseguir a una chica mejor que ella, Claudie es única.
—Lo es. —Gael sonrío tomando un poco de su champaña— solo que ella no quiere nada conmigo.
—Jo, es lo que tú crees. —Said, el alto y brillante chico le golpeo la cabeza suavemente— es lo que tú crees, mi novia es la hermana mayor de ella y me conto que Claudie está loca por ti, todo lo que hace es hablar de ti, lo que pasa es que ella es tímida y no quiere que nada entorpezca sus estudios. Tú sabes, ella es como tú, estudiosa, amante de los libros y todas esas cosas.
Gael frunció el ceño. —Veamos que pueda pasar con nosotros dos.

Said observo a su hermana Aviva cargando a su pequeña Samar y necesitaba ayuda por lo que se retiro y Gael siguió mirando a Claudie quien hablaba con Marco uno de sus amigos de la universidad. Sus pensamientos fueron interrumpidos por su pequeña hermana quien venía de la mano de Mason, el hermano mayor sonrío divertido.
 
Said Seviyorum
—Gael, necesito que distraigas a Noah, ya ves como es. Regreso en un rato.
Gael miro a Mason. —Cuidado con las manos, soy experto cortando con la moto cierra.
Mason abrió los ojos sorprendido pero entendió que había sido una broma. —Lo sé, no te preocupes.
Miracle refunfuño. — ¿Tú también? Joder es que todos en esta casa quieren dejarme en mal delante de Mason, es mi amigo por Dios.
—Noah a la vista. —Gael se puso entre los dos jovencitos frente a él y cuando Noah llego él fue quien sonrío ampliamente. —Hola Nohita.
Noah puso sus marrones ojos sobre Mason y luego Miracle. — ¿Me presentas a tu amigo?
—Claro. —ella sonrío nerviosa. —Mason él es mi hermano Noah y Noah él es Mason.
—Mucho gusto. —Mason estaba cansado de aquellas miradas hostiles, pero quería estar con Miracle— Mason Woodley.
—El gusto es mío. —Noah sonrío un poco y amablemente— estás en tu casa.
—Gracias.
—Iremos un rato al jardín así que, con tu permiso.

Gael no dejo hablar a Noah y jaloneo a los chicos consigo, en el camino jalo a Claudie para que se uniera y todos salieron al jardín.

—Aquí los dejo, si ven algo raro silben y todo listo. —Sonrío viendo a Claudie— usted señorita me debe algo.
— ¿Qué? —ella miro a Miracle—Oh, ya. —se ruborizo mientras observaba a Miracle alejarse hacia las sillas del jardín— pensé que no pasaría.
Miracle se volteo y grito un poco bajo. —Te amo Gael.

Gael sonrío pero su mirada paso rápidamente a estar sobre Claudie y le tomo la mano caminando con ella en silencio por todo el jardín. Ambos observaban las flores y se negaban a decir una sola palabra.

—Supongo que debo pagarte lo que aposte. —ella habló de repente.

Gael detuvo la caminata y sin soltarle la mano se coloco frente a ella. Nadie podía verlo allí.

—Sí, eso creo.

El corazón de él golpeaba con fuerza su caja torácica, la reacción química en su estomago era enorme y su cerebro estaba liberando demasiada droga de la felicidad, iba a morir esa noche, lo presentía.

—Hazlo ahora.

Susurro ella cuando sintió la mano de Gael rosarle la mejilla, ella cerró los ojos y Gael pudo admirar aquel bello y pálido rostro iluminado por la tenue luz de la luna esa noche. Se inclino más de lo que debía ya que Claudie era una chica pequeña, paso los brazos por la cintura de ella y la pego a su cuerpo haciendo que esta despegara un poco sus pies del suelo. Ella no abría los ojos, ellos permanecían cerrados. Entre abrió los labios y fue el detonante que llevo a Gael a unir sus labios con los de ella, la mejor sensación de su vida. Ella le rodeo el cuello con los brazos y profundizo aquel beso como si lo hubiese esperado toda su vida. Millones de estrellas estallaron alrededor de ambos quienes no querían despegarse por la magnitud y pasión de aquel pequeño e insignificante beso (por lo menos eso creían ello) cuando ya no pudieron respirar ellos se apartaron y él la jalo para mantenerla en su pecho.

—Respira —le susurro al oído sintiendo como el pecho de ella subía y bajaba rápidamente.

Ella no dijo nada, solo se abrazo a él y respiraba lentamente hasta que ambos se normalizaron. Gael le beso la cabeza.

—Ha sido el mejor regalo de cumpleaños que me han dado en toda mi vida.

***

Alto, castaño y corpulento. Noah estaba en el mini bar sirviendo unos tragos para su padre y sus tíos, su adorable y dadivosa novia Valeria se acerco a él por detrás y le beso el hombro derecho.

—Príncipe, ¿Qué haces?

Noah volteo y se aseguro de que nadie les viera, todos estaban en la sala. Agarro por la cintura a su chica y la pego a su cuerpo inclinándose para besarla con pasión.

— ¡Uau! eso fue… maravilloso. —Valeria limpio un poco sus labios ya que llevaba labial rosa y seguramente se había chorreado.
—Eso es porque hoy te luciste con esta ropa que tienes.

Él la aparto de su cuerpo y le hizo dar una pequeña vuelta. Valeria era sensual, pequeña, de cabello castaño, pálida y con buen trasero y pechos, pero no era eso lo que le importaba de ella, él adoraba la forma de ser de ella. Estaba perdido y enamorado de aquella jovencita.
Valeria

—Me vestí especialmente para ti. —la morena ruborizada acaricio el borde de su escote y sonrío.
—No hagas eso Valeria, sabes cómo me pongo. —Noah tosió un poco, ella sabía cómo seducirlo.
—Lo hago porque sé que te gusta. —mordió su labio inferior.

Noah no se contuvo y decidió divertirse un rato con ella en el bar. Cerró las puertas y se sentó en el sofá con ella en sus piernas. La adoraba, adoraba cada centímetro del cuerpo de aquella mujer. Sus ojos viajaron hasta los de ella e inmediatamente hicieron conexión, en un arrebato de pasión Noah la beso y coloco sus manos en el muslo derecho de la chica subiendo hasta tocarle las braguitas, era de esperarse que Valeria estuviera preparada para él, así que sonrío.

—Siempre estas preparada para mí. —Él le beso el cuello— y eso me encanta Valeria.

Ella cerró sus ojos y gimió muy bajo en su oído.

— ¿Noah?

Alguien estaba en la puerta pero Noah no estaba preocupado, no había escuchado nada. De repente la puerta se abrió y Collie les vio en aquella situación intima. Inmediatamente Valeria se levanto de un salto apenada.

—Collie, lo siento yo…—Valeria se acomodaba el vestido, quería ser tragada por la tierra.
—Mamá, nosotros.
—Yo no vi nada, yo solo vine a buscar eso. —Collie señalo las bebidas y entro con una enorme sonrisa en su rostro pero también con las mejillas encendidas, era primera vez que descubría a uno de sus hijos en eso. —Lo siento mucho si interrumpo algo importante. —menciono antes de salir del lugar con la bandeja en la mano y cerrar la puerta de nuevo.

Noah seguía mirando la puerta por donde había salido su madre, se sintió un poco apenado pero sabía que su madre no le diría nada, ella sabía mucho sobre su vida privada, ella era la mejor madre del multiverso.

Sintió un golpe en el brazo y miro hacia su golpeadora.

—¡Hey! Eso dolió. —dijo sobándose el brazo.
—Debiste cerrar bien, que pena con tu madre Noah, ¿Qué pensara de mí? Pensará que me he venido a acostar con su hijo en el sofá de su casa con casi toda tu familia en el salón. —La morena se sentó en una silla, estaba acalorada y con las mejillas ardiendo.
—No mi amor. —Noah le sonrió y se acuclillo colocando sus manos en los muslos de ella. — mamá no pensara nada malo, además ella sabe que somos sexualmente activos y de paso que lo sabe, nosotros dos vamos a casarnos pronto. No tiene nada de malo que dos personas que se aman estén juntas íntimamente.
Valeria suspiro. —Es cierto, estas en lo cierto. Pero me da vergüenza que tu madre nos viera en eso, ¿Qué tal que hubiese sido tu papá? Ten por seguro que no tendría rostro para mirarle más nunca en lo que me queda de vida.
—Linda, nos vio mamá, ya paso. —la beso en los labios. — para la próxima vamos a otro lado.
—A ti deberían decirte hormonita. —ella se rió besándole la punta de la nariz. — Gracias a Dios que te conocí.

Noah asintió en completo acuerdo. Aun recordaba cómo había sido la primera vez que la había visto con su bata de laboratorio y sus gafas negras, en el salón de anatomía, él era un simple chaval de dieciocho años.

~Tres años atrás.

Noah se encontraba solo en el salón de anatomía en la universidad. Terminaba de repasar para el examen que le tocaba ese día. Miro el reloj en la pared y se había dado cuenta de que faltaba más de media hora para que el profesor llegara por lo que se levanto y agarro todas sus cosas, casi estaba por salir cuando observo a una chica de estatura media, cabello castaño, rizado hasta la altura de los pechos, llevaba un vestido dos dedos arriba de la rodilla y unos tacones de punta, mas la bata de laboratorio, llevaba unas gafas negras con lente transparente y ella se acerco al escritorio. Era evidente que no había notado la presencia del joven que la miraba atontado desde la mesa de experimentos.

La señorita se dio la vuelta y le sonrío a Noah, haciendo que el tímido corazón del muchacho se acelerara. Ella era bella, frágil como una estrella y su sonrisa era perfecta.

—Hola. —saludo ella.
—Hola. —dijo Noah mirándola fijamente.
— ¿Tienes clase en este salón?
—Sí, yo tengo… salón clase. —respondió él, cuando se dio cuenta de lo tonto que estaba siendo se puso serio. —Lo lamento, sí, tengo clases aquí dentro de media hora más o menos.
—Oh —ella se acerco a él— yo también. Por cierto me llamo Valeria Stuart.
—Noah Kaulitz. —él le dio la mano sonriendo.
Ella la estrecho. —Oh cielos, a ti te estaba buscando.
—¿A mí? —dijo extrañado.
—Sí, me han dicho que eres el mejor en todas las clases y me gustaría que me ayudaras con mis clases de anatomía, de verdad soy buena en esto pero hay algunas cosas que de verdad no puedo, son demasiado para mí. —ella hizo un pequeño puchero.

Noah pensó que era el puchero más hermoso y deseaba besarlo. Sonrío amablemente y pensó que ayudarla sería perfecto.

—Claro yo podría.
—Puedo pagarte las horas que pasemos mientras me explicas. —agrego ella, sonriendo agradecida.
—No, para nada, sería bueno ayudarte. —sonrío ampliamente.
—Entonces trato hecho. —Ladeo la cabeza— tengo que hacerte esta pregunta porque me está comiendo el cerebro.
—Dime.
—¿Tienes novia o algo por el estilo? Ó ¿Eres gay?

Los ojos de Noah se abrieron tan grandes como pudo. ¿Gay él? Era un amante del cuerpo de la mujer, ¿Cómo podría ser Gay?

—¿Gay?

Valeria pareció notar la molestia que causo aquella pregunta.

—Lo lamento, no quise incomodar. —Bajo la mirada ruborizada— solo quería saber, es que Elio me ha dicho que tú eres gay, nunca has tenido novia o por lo menos eso ha dicho él.
¡Maldito fuera Elio! Lo mataría en cuanto lo viera.
—No creas nada de lo que dicen de mí, no soy gay, no tengo ni un pelo de gay y no es que esté en contra de ellos, solo que no lo soy. —alzo la ceja— y no tengo novia por el simple hecho de que no he encontrado alguien que me guste.

Valeria pareció satisfecha y hasta un poco emocionada por aquella respuesta y eso a él le agrado. Quizás era muy rápido pero un café no estaría mal para platicar.

— ¿Quieres ir a tomar un café conmigo?
—Claro que sí. —dijo ella rápidamente.

***

—Necesito que hablemos Colin, pero aquí hay mucha gente ¿Te parece si vamos a otro lado? —pregunto el pelinegro cuando Colin le entrego una copa de Champaña en las manos.

El jovencito asintió y más o menos sabía lo que iba a decirle Zeke. Quería formalizar la relación con él. Pero el muchacho tenía tanto miedo de no ser aceptado por su familia que por eso mantenía en secreto su homosexualidad. Cogió de la mano a su novio y se encamino con él hacia la cocina, asegurándose de que nadie los siguiera ni los escuchara.

—Sé que es muy difícil para ti Colin, pero creo que ya es hora de que tus padres sepan que tienen un hijo homosexual y que yo te amo. —comenzó a decir Zeke, con aquel pronunciado acento polaco que Colin amaba. Las piernas de Colin temblaron al escucharlo, era ese acento que lo hacía delirar.
—Lo sé. —Colin mordió su labio inferior y paso su mano por su cabellera rubia— pero tengo miedo Zeke. Mis padres no son de los que dejarían a su hijo si saben que es gay o por lo menos es lo que pienso, pero tienes que entenderme un poco, aun no me siento preparado para decírselos. —Suspiro— te amo, eres mi primera relación de verdad y quiero estar contigo con todas las de la ley, pero tengo miedo.

Zeke, aquel joven polaco de ojos azules abrazo al joven frente a él. Colin le tomo el rostro besándolo suavemente.
 
Zeke Rosenstock
— ¿Cómo reaccionaría tu padre al saber que el novio de su hijo le lleva casi seis años? —pregunto de repente. Lo dijo de una manera juguetona.

—Supongo que te mataría por pervertir a su hijo. —Dijo Colin en broma volviendo a besar los labios de Zeke.
 —Oh, soy un pervertido. —El pelinegro le dio una pequeña nalgada al joven. — un día de estos me cansaré y hablare con él te guste o no, tu padre y tu madre tienen que saberlo todo.
— ¿Saber qué?










Chanchan ajdajsdas que bueno que les gusta esta historia que me tiene flipando, amo a estos niños *-* y bueno, espero que comenten y gracias por sus comentarios. 

PD1: pasen por mi blog de fanfics :3 http://raifanfics.blogspot.com/
PD2: Leí que ven que Christofer se ve mayor para la edad que tiene, y bien, pienso que esta bien, es un chico de 14 que como la mayoría de los adolescente de ahora tiene un desarrollo bastante acelerado. Él es serio, bastante serio y cerrado, pero lindo. :3
PD3: A poco Said el hijito de Antuan no esta sexy? kasdasjkd *---* lo amo.  Poco a poco iran apareciendo los hijos de todos.